
Nací en una casa donde se respiraba Arte. Mis abuelos me criaron — mi abuela hacía cerámica y pintaba, mi abuelo trabajaba la madera y hacía réplicas de veletas coloniales. Así crecí, en un ambiente donde el Arte abundaba. Y se convirtió en mi pasión.
En mi camino de búsqueda espiritual fui pasando por distintas filosofías. El Bhakti Yoga me enriqueció especialmente — enseña el camino de la devoción y la conexión con la divinidad a través de lo cotidiano. Y está muy sintonizado con la naturaleza: reconoce a la luna, el sol y los elementos como seres vivos. Eso me atrajo profundamente.
Estudié allí, fui a seminarios, a lecturas del Bhagavad Gita. Lo que aprendí está en todo lo que creo.
Ya me gustaba hacer pequeños altares — con alguna figura que despertara conexión espiritual. Y de toda esa mezcla de búsquedas y curiosidades nació MamaToia, en honor a mi mamá que se llamaba Victoria y que en muchos momentos importantes de mi vida aparecía una mariposa blanca.
Eso es MamaToia.
Un espacio para conectar con lo que sientes
y darle forma.